La Asignación Universal por Hijo fue el único gasto social que no fue recortado. E l Gobierno resignó fondos a los planes Progresar y Potenciar.
El Gobierno decidió desde el inicio de su mandato reforzar uno de los programas sociales insignia como es la Asignación Universal por Hijo y resignó fondos para el resto de las líneas de gastos asistenciales, que tuvieron ajustes de hasta 70%. En el Poder Ejecutivo aseguran que el sentido del concentrar el gasto presupuestario en la AUH es el de priorizar el gasto que no está mediado por organizaciones sociales.
En un estudio que hizo la consultora C-P midió cuál fue la variación en términos reales, es decir, descontado el efecto de la inflación, entre los principales renglones del gasto en prestaciones sociales.
Se trata de un universo amplio que va desde la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) para las jubilaciones -porque se trata de un haber pagado a personas con aportes previsionales insuficienteshasta la Asignación Universal por Hijo, la Tarjeta Alimentar o el plan Progresar para estudiantes.
De acuerdo al cálculo de C-P, la Asignación Universal por Hijo tuvo un aumento del 88% por encima de la inflación entre noviembre de 2023 y marzo de este año, un gasto que calificó como de "costo fiscal reducido" en comparación con otras prestaciones sociales.
"La suba se explica tanto por un aumento de beneficiarios como por el aumento de los montos, que alcanzó prácticamente los mayores registros de la serie", analizaron.
En el último informe del jefe de gabinete Manuel Adorni al Congreso,
La AUH subió porque hay más beneficiarios y porque cobran más.
en el que respondió preguntas de los bloques de Diputados, contestó a una consulta sobre la asistencia social. Aseguró que la AUH -en términos nominales, sin contar la inflación- creció 561% y la tarjeta Alimentar 137,5%.
Para este último caso, según C-P que le descuenta el efecto inflacionario, implicaría una leve caída de 6%, hasta marzo de este año. En el Ministerio de Capital Humano aseguran que esta prestación incorporó a 600 mil adolescentes en octubre de 2024.
"Esto permitió que en conjunto la AUH y la Prestación Alimentar pasara de cubrir el 55% de la Canasta Básica Alimentaria en noviembre de 2023, a cubrir el 87% en febrero de 2026", argumentó el gobierno en ese informe de Jefatura de Gabinete.
Además, planteó que ese cambio en el perfil de asistencia social tiene una explicación política: "Al inicio de la gestión, el 50% de los recursos destinados a las poblaciones vulnerables se distribuían a través de intermediarios. Hoy, el 93,5% se canaliza directamente hacia las familias beneficiarias", planteó el Ministerio de Capital Humano.
La AUH, en ese contexto, fue la única prestación social que experimentó un aumento en términos reales. En una serie histórica más amplia, el Observatorio de la Deuda Social de la UCA midió que el momento de mayor poder de compra de la AUH (medido como porcentaje de la canasta alimentaria para una familia con dos hijos) fue a mediados de 2021, cuando esa asignación mensual cubría el 57% del total.
El punto más bajo fue justo en el momento del cambio de gobierno. La AUH alcanazaba para financiar el 28,1%. Según el cálculo de la UCA, ese número es hoy de 44,7%. Es decir, recuperó mucho poder de compra pero todavía no alcanzó los máximos registrados.
Todas las otras sufrieron recortes presupuestarios. El estudio de C-P los diferenció entre los que fueron "licuados" por inflación y los que fueron objeto de la "motosierra", es decir, de ajustes direccionados.
En el primer grupo ubicó a las asignaciones familiares que tuvieron cambios en los topes, u otros programas con montos congelados, como fueron la Tarjeta Alimentar, y una parte de la categoría "Resto" de los programas. La PUAM, considerada una pensión no contributiva -y que equivale al 80% del haber mínimocayó 30% real.
Federico Pastrana, economista de esa consultora, plantea un escenario curioso para la asistencia que el Estado otorga por cada hijo: "Como la AUH casi se duplicó y las asignaciones familiares fueron congeladas, hoy cobra más un desempleado o informal por cada hijo que un asalariado registrado, esto desincentiva la formalización".
Entre los programas recortados de manera discrecional, C-P enumeró a pensiones no contributivas, los fondos que recibe el PAMI y plan Potenciar Trabajo y Progresar con caídas reales superiores al 70%.
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