Crisis de prestaciones en PAMI: "No es una prioridad en la política nacional", advierten desde ACLER

La presidenta de ACLER, Silvia D’Agostino, advirtió por la crisis del PAMI, los bajos aranceles, las demoras en los pagos y el impacto en las clínicas.

La presidenta de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Entre Ríos (ACLER), Silvia D’Agostino, advirtió sobre el estado crítico de funcionamiento del PAMI y señaló que la situación afecta especialmente a los sanatorios del interior. En diálogo con el programa Amanece... que no es poco (Radio Plaza 94.7), sostuvo que la falta de actualización de aranceles, los topes para las prestaciones, las demoras en los pagos y los débitos sobre servicios autorizados generan dificultades para sostener la atención. El cuadro se reflejó en la decisión del Sanatorio Concordia de interrumpir su convenio con la obra social.


D’Agostino explicó que el problema excedía a la situación de un establecimiento en particular y lo vinculó con el financiamiento de la salud privada que atiende a la seguridad social. "Es un problema nacional y repercute en el Sanatorio Concordia. En marzo de 2002 declaran la emergencia sanitaria y vergonzosamente hoy seguimos en emergencia sanitaria, que se ha ido prorrogando y vence en diciembre de este año."


En ese sentido, diferenció la situación de los sanatorios del interior de la de otros prestadores privados y explicó el peso que tienen las obras sociales en su funcionamiento. "¿Qué quiere decir esto? Los sanatorios del interior somos los que atendemos la seguridad social. Nosotros estamos hablando de sanatorios privados de capital regional o local que atienden la seguridad social; todas las obras sociales sindicales, el PAMI y las obras sociales provinciales, que es lo que impacta en nuestra financiación."


La dirigente remarcó que el PAMI tenía una incidencia particularmente importante en las instituciones del interior y advirtió que el problema podía profundizarse por el envejecimiento de la población. "Entonces, el PAMI cobra mucha importancia en el interior. Sobre todo, con los datos de envejecimiento de la población, este problema se va a acrecentar, va a ser mucho peor. ¿Qué es lo que ha pasado? El PAMI dejó de tener financiación cuando se termina el Impuesto PAIS. Para todo el mundo fue una solución y para el PAMI fue una entrada de dinero que se le cortó y no fue reemplazada por nada."


D’Agostino también cuestionó la falta de actualización de los valores que reciben los prestadores y sostuvo que esto repercutía en la disponibilidad de profesionales. "Y empezamos a sentir la repercusión de esto: la no actualización de aranceles. Según un cálculo que se ha hecho, estaría debiendo un 130% de actualización de aranceles el PAMI. O sea, que estamos por debajo de cualquier obra social, hasta de la más chiquitita y con pocos recursos. Entonces perdemos médicos, realmente es conflictivo."


A esa situación sumó las restricciones para realizar determinadas prestaciones. "Esto se agudizó a fin de año, donde nos empezaron a poner topes para trabajar. Uno abría la computadora y resulta que un día fue ridículo: fueron a pedir una radiografía, que debe ser algo de lo más barato que existe en la salud, y nos dieron un tope de que ya estábamos excedidos en cantidad de radiografías. Todo por sistema, no podíamos dar una placa más, un estudio más radiográfico, a partir del día 5 del mes."


También describió dificultades vinculadas con los pagos y débitos realizados por la obra social. "Después, la otra fue que empezaron a pagarnos dividido en dos: pagaba a 60 días y empezó a pagar a 60 y 90, una parte de 60, una parte de 90. Después, también este año se nos empezó a debitar cosas que estaban previamente autorizadas, en algunos casos con insumos mandados por el PAMI para colocar al paciente o prótesis, y después las debitaron. O sea, realmente va para atrás la obra social, va para atrás."


La presidenta de ACLER sostuvo que el escenario no se limitaba a Entre Ríos y señaló que las entidades que representan a los prestadores ya habían planteado el problema ante las autoridades nacionales. "Esto se repite en todas las provincias. No ocurre solamente en Paraná o en Concordia. Las autoridades de las cámaras a nivel nacional han tenido audiencias en PAMI, han tenido audiencias con el ministro de Salud, han vuelto al PAMI, pero hasta ahora no hay soluciones, no hay soluciones de fondo."


En cuanto a las alternativas para revertir la situación, D’Agostino apuntó directamente al Gobierno nacional. "Tendría que ser por una decisión de Economía o de la política nacional. Y la verdad, lo veo difícil. Me parece que no es prioridad. Se están haciendo todas las reuniones, solicitudes, trabajo, pero por ahora no hay respuesta."


Finalmente, cuestionó que las dificultades operativas terminaran afectando la atención de los afiliados y pidió que se observe el funcionamiento del sistema para identificar el origen de las demoras. "El solo hecho de tener que reprogramar cosas y que a mitad de mes tengas que programar para el otro o para el otro, no lo entienden. No sé, yo a todo el mundo le digo: muestren las pantallas, fíjense y demuestren que es PAMI. No somos nosotros los que estamos conteniendo el servicio".

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