El tratamiento de la reforma previsional en la Cámara de Diputados sumó un nuevo foco de tensión luego de que el dictamen de las comisiones de Hacienda y Previsión Social fuera emitido sin modificaciones respecto del texto aprobado por el Senado. En ese contexto, un diputado del oficialismo cuestionó lo que definió como prácticas intimidatorias hacia legisladores durante el debate y relató un cruce que mantuvo con el secretario general de AGMER, Abel Antivero, en una reunión de comisión.
En declaraciones al programa A quien corresponda (Radio Plaza 94.7), el legislador confirmó que "el dictamen salió de las comisiones de Hacienda y Previsión Social de Diputados sin ninguna modificación respecto de lo que se aprobó en el Senado" y consideró que el proyecto merecía una discusión de fondo. "La verdad que es un debate que lleva más de 20 años. Se viene avisando que se van a hacer cosas y no se hace nada, así que me parece que el tema lo amerita", sostuvo.
Al referirse al intercambio con Antivero, aclaró que coincide con varios de los planteos del gremio, aunque cuestionó su actitud durante la reunión. "Yo comparto muchas cosas del posicionamiento de AGMER, por supuesto, pero se lo dije en la cara. Me pareció muy chicanero y está filmado, grabado, cómo amenaza. Entonces se lo dije en la cara porque la verdad es que tiene una práctica —no todo AGMER y no todo ATE— de amenaza. Van a los diputados en los pueblos, en las ciudades, llegan a las casas. Según relató, incluso "han hecho llorar a los familiares, a los hijos".
Agregó que durante la reunión "amenazó con que se iba a terminar la carrera política de varios, que no podían volver a sus lugares", por lo que le manifestó personalmente su rechazo. "Se lo dije de manera respetuosa. Salí, fui al baño y estaba esperándome ahí afuera con un grupo de gente afuera de la sala de comisión", afirmó.
El diputado sostuvo además que, a su entender, ese tipo de situaciones se repitieron con otros legisladores. En ese sentido, aseguró: "Hicieron llorar a la hija de una diputada de Villaguay hace poquito. El otro día estuvieron en Colón en la casa de un diputado. El presidente de la Cámara de Diputados, que es de Basavilbaso, llegó a su casa porque él estaba en Paraná y tenía un montón de gente. No quedó otra que meterlos a la casa y conversar. Después terminó bien, pero la verdad que eso los pone en una situación muy incómoda".
No obstante, diferenció esos episodios de la relación que dijo mantener con otros integrantes del sindicato docente. "Yo estoy en contra de meterse con los familiares, ir a las casas privadas. Tengo muy buena relación con la gente de AGMER Paraná en términos políticos, estuvieron en mi oficina, vienen y conversamos. Tampoco quiero decir que es todo el gremio, pero ir a una comisión, debatir un tema y amenazar con que no van a poder volver o que se va a terminar la carrera política...", expresó.
Por último, aclaró que no sufrió agresiones personales, aunque insistió en que, según su visión, este tipo de prácticas alcanzaron también a otros dirigentes. "A mí personalmente no me hicieron nada y tengo buena relación con muchos, independientemente del color político. Pero esto de que no podés volver a tu pueblo le pasó a senadores del peronismo también ahora en la discusión. No es que sea una amenaza; lo han concretado", concluyó.
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