El desayuno y la merienda de los alumnos entrerrianos, en el centro del debate.
AUDIO. GLADYS CANÉ en el móvil de Radio Costa Paraná.
Las establecimientos educativos entrerrianos gestionan actualmente la provisión de desayunos y meriendas para sus alumnos mediante la compra directa de productos en comercios locales. El menú semanal incluye leche con chocolate, pan con queso, pan con tomate, huevo duro, bizcochuelo y frutas todos los días, siendo estas últimas especialmente valoradas por los niños. En ocasiones se incorpora yogur, dependiendo de la disponibilidad y necesidades diarias.
La organización y provisión de estos alimentos recaen principalmente en los directores y sus equipos, quienes deben negociar con proveedores, buscar precios y controlar la calidad de los productos. Esta tarea no es remunerada ni formalmente reconocida, pero es considerada fundamental para garantizar que los niños reciban una alimentación adecuada.
La directora de la escuela Manuel Belgrano, de Paraná, Gladys Cané, en declaraciones al móvil de Radio Costa Paraná (88.1), a cargo de Fabio Rodríguez Freire, durante el programa Ruido de Mate, que conducen Andrea Venturini, Marcelo Medina, Martín Echagüe y Julio Galera, destacó la importancia de asegurar que todos los alumnos desayunen, debido a que muchos dependen exclusivamente de la comida escolar para cubrir sus necesidades nutricionales básicas.
El personal docente y directivo, agregó, “asume un rol que trasciende lo pedagógico, brindando contención social y atención a las necesidades alimentarias” de los estudiantes. Se monitorea si los niños han comido en sus hogares y se interviene en caso de detectar carencias, dado que “la alimentación insuficiente afecta el comportamiento y el rendimiento escolar”.
“Aproximadamente el 40% del tiempo de la dirección y su equipo se dedica a cuestiones relacionadas con la copa de leche y la alimentación, mientras que el resto se enfoca en tareas pedagógicas”, añadió. Todo el personal escolar, incluidos docentes, auxiliares y bibliotecarios, “colabora para asegurar el bienestar alimentario” de los alumnos.
Preocupaciones
El Gobierno provincial planea implementar un nuevo sistema de provisión de alimentos, mediante productos preparados que sólo requieren ser activados con agua potable. Existe “incertidumbre sobre la calidad y el aporte nutricional” de estos productos, dado que la información recibida “es limitada y no se conocen detalles sobre las marcas ni los valores nutricionales”.
Cané, en este sentido, manifestó preocupación por “la posible monotonía y reducción de la variedad alimentaria, así como por el impacto que esto podría tener en la motivación y satisfacción” de los niños.
Actualmente, resaltó, la escuela prioriza la calidad de los alimentos, asegurando leche, frutas y otros productos frescos. La flexibilidad en el menú permite adaptarse a las preferencias y necesidades de los alumnos, contribuyendo a la aceptación de los alimentos y a la formación de hábitos saludables.
La directora enfatizó que, aunque la implementación de hábitos alimentarios variados no fue sencilla, los niños han incorporado positivamente opciones como huevo duro y pan con queso, y muchos se retiran satisfechos tras el desayuno.
Necesidad de evaluación y acompañamiento
Cané, finalmente, subrayó la importancia de que las autoridades educativas evalúen el impacto real de cualquier cambio en la provisión alimentaria, considerando las necesidades concretas de los estudiantes y la realidad de cada escuela. El acompañamiento y la supervisión de los equipos directivos y supervisores es valorado, pero se requiere una mayor presencia y escucha activa de los organismos responsables para ajustar las políticas según la experiencia en el terreno.
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